13 de mayo de 2016

LA RESILIENCIA Y LOS NIÑOS EN LA ESCUELA INFANTIL


LA RESILIENCIA Y LOS NIÑOS EN LA ESCUELA INFANTIL

Los niños muy pequeños apenas acaban de aprender a caminar y hablar y es posible que no sean capaces de expresar sus ansiedades y temores. Si bien usted puede pensar que son demasiado pequeños para entender lo que está sucediendo, incluso los niños muy pequeños pueden asimilar los sucesos aterradores de las noticias o conversaciones que oyen por casualidad.


Observe en sus hijos señales de miedo y ansiedad que no puedan ser capaces de expresar con palabras. ¿Están sus hijos demasiado dependientes y necesitan más abrazos y besos de lo habitual? ¿Comenzaron sus hijos a hacerse pis en la cama o chuparse el dedo después de que usted pensó que habían dejado atrás esa conducta? Pueden estar sintiendo la presión de lo que está sucediendo en el mundo a su alrededor. Use el juego para ayudar a sus hijos a expresar sus temores y anímelos a usar o simular juegos para expresar lo que no pueden decir con palabras.

Use a su familia como un manto protector para sus hijos: envuélvalos en la estrecha relación familiar y asegúrese de que sus hijos compartan mucho tiempo en familia. Durante las épocas de estrés y cambio, comparta más tiempo con sus hijos jugando, leyéndoles o simplemente teniéndolos cerca.

Los niños pequeños en especial adoran las rutinas y los rituales. Si la hora de dormir es un momento para leerles cuentos a sus hijos, asegúrese de mantener ese tiempo para los cuentos. Su hijo puede ser menos capaz de manejar el cambio cuando está atravesando un momento especialmente difícil.

12 de mayo de 2016

LA RESILIENCIA: CONSEJOS PARA DESARROLLARLA

LA RESILIENCIA: CONSEJOS PARA DESARROLLARLA


"Tendemos a idealizar la niñez como una época sin problemas, pero la tierna edad por sí sola no ofrece ninguna protección contra los daños emocionales y los traumas que pueden enfrentar los niños. Se les puede pedir a los niños que enfrenten problemas, como adaptarse a una nueva clase, ser intimidados por sus compañeros o incluso al abuso en el hogar. Si sumamos a eso la incertidumbre que forma parte del crecimiento, la infancia puede ser cualquier cosa menos una época sin problemas. La aptitud para desarrollarse pese a estos desafíos surge de la capacidad de resiliencia."

La buena noticia es que la resiliencia es una capacidad que puede aprenderse.

Desarrollar resiliencia, la capacidad para afrontar con éxito la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas o incluso fuentes importantes de estrés, puede ayudar a manejar el estrés y los sentimientos de ansiedad e incertidumbre. Sin embargo, que los niños sean resilientes no significa que no experimentarán dificultades o angustia. El dolor emocional y la tristeza son comunes cuando tenemos un trauma de importancia o una pérdida personal, o incluso cuando nos enteramos de la pérdida o trauma de otra persona.

Todos podemos desarrollar resiliencia y ayudar a que nuestros hijos la desarrollen también. Implica conductas, pensamientos y acciones que pueden aprenderse con el paso del tiempo. A continuación, presentamos consejos para desarrollar la resiliencia:


Establezca relaciones 

Enséñele a su hijo cómo hacer amigos, inclusive la capacidad de sentir empatía, o de sentir el dolor del otro. Anime a su hijo a ser amigo para poder tener amigos. Desarrolle una red familiar fuerte para respaldar a su hijo ante las desilusiones y heridas inevitables. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que ningún niño esté aislado. Relacionarse con las personas brinda apoyo social y fortalece la resiliencia. Algunos encuentran consuelo recurriendo a un poder supremo, mientras que otros lo hacen a través de una religión organizada o en forma privada y tal vez usted desee introducir sus tradiciones religiosas a su hijo.


Ayude a su hijo haciendo que ayude a otros 
Ayudar a otros puede permitirle a los niños superar la sensación de que no pueden hacer nada. Anime a su hijo a realizar trabajos voluntarios apropiados para su edad, o pídale ayuda con alguna tarea que él pueda realizar. En la escuela, realice una sesión creativa con los niños buscando maneras de ayudar a los demás.


Mantenga una rutina diaria 
Respetar una rutina puede ser reconfortante para los niños, en especial para los más pequeños que anhelan estructuras en su vida. Anime a su hijo a desarrollar sus propias rutinas.


Tómese un descanso 
Si bien es importante seguir las rutinas, preocuparse incesantemente puede resultar contraproducente. Enséñele a su hijo cómo concentrarse en algo distinto a lo que le preocupa. Dese cuenta de las cosas a las que su hijo está expuesto y que puedan ser inquietantes; sean noticias, Internet o conversaciones que oyen por casualidad y asegúrese de que su hijo tome un descanso de esas cosas si le causan inquietud. Si bien las escuelas son responsables del rendimiento en exámenes estandarizados, destine un tiempo no estructurado durante el día escolar para que los niños desarrollen su creatividad.


Enseñe a su hijo a cuidar de sí mismo 
Dé un buen ejemplo y enséñele a su hijo la importancia de darse tiempo para comer como es debido, hacer ejercicios y descansar. Asegúrese de que su hijo tenga tiempo para divertirse y de que no tenga programado cada minuto de su vida sin ningún momento para relajarse. Cuidarse e incluso divertirse ayudará a su hijo a mantener el equilibrio y enfrentar mejor los momentos estresantes.


Avance hacia sus metas 
Enséñele a su hijo a fijarse metas razonables y luego a avanzar dando un solo paso a la vez para lograr alcanzarlas. Avanzar hacia esa meta, incluso con un paso muy pequeño, y recibir elogios por hacerlo hará que su hijo se concentre en su logro en lugar de fijarse en lo que no logró y puede ayudarle a desarrollar resiliencia para salir adelante ante los desafíos. En la escuela, divida las tareas grandes en pequeñas metas alcanzables por los niños más pequeños, y para los más grandes, reconozca los logros a medida que avanzan hacia las metas mayores.


Alimente una autoestima positiva 
Ayude a su hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego ayúdelo a entender que esos desafíos pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para manejar desafíos futuros. Ayude a su hijo a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas. Enséñele a su hijo a tomar la vida con humor y la capacidad de reírse de sí mismo. En la escuela, ayude a los niños a ver cómo los logros individuales contribuyen al bienestar de la clase como un todo.


Mantenga las cosas en perspectiva y una actitud positiva 
Incluso cuando su hijo esté enfrentando sucesos dolorosos, ayúdelo a ver la situación en un contexto más amplio y a mantener una visión de largo plazo. Si bien su hijo puede ser demasiado joven para ver las cosas a largo plazo por sí mismo, ayúdelo a ver que existe un futuro más allá de la situación actual y que el futuro puede ser bueno. Una actitud optimista y positiva le permite a su hijo darse cuenta de las cosas buenas de la vida y seguir adelante incluso en los momentos más difíciles. En la escuela, utilice la historia para mostrar que la vida sigue después de las adversidades.


Busque oportunidades para el autodescubrimiento 
Los momentos difíciles suelen ser los momentos en los que los niños aprenden más sobre sí mismos. Ayude a que su hijo vea cómo lo que está enfrentando puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considere conversaciones sobre lo qué ha aprendido cada estudiante después de enfrentar una situación difícil.


Aceptar que el cambio es parte de la vida 
Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. Ayude a su hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede reemplazar con nuevas metas a aquéllas que puedan haberse convertido en inalcanzables. En la escuela, señale cómo los estudiantes cambiaron a medida que avanzaban al siguiente grado y analice cómo ese cambio ha tenido un impacto sobre ellos.




EL CAMINO HACIA LA RESILIENCIA

Desarrollar resiliencia es una senda personal y para guiar a sus hijos en este recorrido debe hacer uso del conocimiento que tiene de ellos. Una estrategia para desarrollar resiliencia que funciona para usted o su hijo puede no funcionar para otra persona. Si parece que su hijo está estancado o abrumado y no puede seguir los consejos que se detallan anteriormente, considere la posibilidad de hablar con alguien que pueda ayudarlo, como un psicólogo u otro profesional de la salud mental. Buscar apoyo o guía puede ayudar a que su hijo fortalezca su resiliencia y persevere en momentos de estrés o trauma. La información contenida en este folleto no debe usarse como una sustitución de una consulta con un profesional de salud o salud mental. Las personas que creen que pueden necesitar o beneficiarse de atención profesional deben consultar a un psicólogo u otro profesional autorizado de salud o salud mental.







11 de mayo de 2016

EVALUACIÓN PROYECTO DE APRENDIZAJE SERVICIO

EVALUACIÓN PROYECTO DE APRENDIZAJE SERVICIO

El proyecto de aprendizaje servicio llevado a cabo en el CEIP Federico García Lorca, me ha gustado bastante; pero a mi parecer, ha durado poco. Tendríamos que haberlo hecho más extenso, por ejemplo, todo el segundo cuatrimestre. 

Y esto lo digo sobre todo, por aquellos a los/as que nos han tocado los niños/as de 2 años; éstos/as no se acordaban de nosotros/as de una semana a otra y nos tocaba empezar de cero cada vez. Además los niños/as, al no conocernos, estaban muy retraídos cosa que no hubiese pasado de haber ido más veces al "cole".

A pesar de eso, me ha gustado la experiencia. Creo que cualquiera que tenga la oportunidad de hacer algo similar, la debería de aprovechar, puesto que es una forma de estar en contacto permanente con este sector de población acercándoles al mundo de la lectura, para que no pierdan el contacto con ella, la disfruten, la aprecien y sepan darle el valor que tiene. Todo ello hay que conseguirlo para atraer a futuros lectores al maravilloso mundo de la lectura.







ACTIVIDADES CEIP FEDERICO GARCÍA LORCA

ACTIVIDADES CEIP FEDERICO GARCÍA LORCA 

Hoy les hemos representado la obra de teatro "Los tres cerditos".






Cada uno tenía que llevar la careta del personaje que le tocase representar y además llevar también careta para sus niños/as.


Hemos llegado allí a las 15h, hemos preparado el escenario y hemos ensayado la obra. Sobre las 15:30h hemos llamado a los niños/as, los hemos sentado en el suelo delante del escenario y les hemos dado sus caretas. Les hemos explicado que tenían que levantar la careta cuando saliese el personaje, es decir, si tenían la careta del cerdito, cuando saliese el cerdito, levantar la careta.


Posteriormente, sobre las 15:45h, hemos procedido a representar la obra teatral. 


Finalmente, sobre las 16h, hemos ido cada uno/a a por nuestros niños/as y nos los hemos llevado a pegar la actividad que habíamos hecho el día anterior, la de plasmar las huellas en el DIN A3, en el mural. Después nos hemos hecho una fotografía con los niños/as.



10 TRUCOS PARA EDUCAR A HIJOS RESPONSABLES

10 TRUCOS PARA EDUCAR A HIJOS RESPONSABLES


A menudo los padres se quejan de que les cuesta que sus hijos (ya desde pequeñitos) les obedezcan. Y es que hay que recordar que lo natural es que nos cueste cumplir órdenes impuestas, dado que hay muchas otras actividades que preferimos hacer.

Imagínate lo que supone para tu hijo, por ejemplo, dejar de jugar a algo muy divertido para tener que ponerse a hacer deberes de mates. ¡Si nos ocurre también a los adultos!

Para ayudarte en esta difícil tarea quiero darte algunas pautas que seguro te resultarán de utilidad:

1.- Ante todo, ármate de muuuuucha paciencia, pues instaurar hábitos requiere tiempo y perseverancia.

2.- Puedes preavisar a tu hijo de que (por ejemplo) le quedan 5 ó 10 minutos para acabar lo que está haciendo y ponerse a hacer deberes; cuando llegue la hora, si remolonea, puedes volver a decírselo, pero siempre con tranquilidad, buenas maneras y sin gritar; si aún sigue sin obedecer, entonces puedes retirarle de lo que está haciendo: quitarle el móvil o apagarle el ordenador…

3.- Nuestros hijos aprenden por imitación, lo que significa que somos sus modelos y que probablemente repitan los que hacemos, no lo que decimos. Por ello, los sermones no sirven para nada. Es inútil insistirles en que es malo fumar si nos ven hacerlo a nosotros.

4.- “Una adolescencia problemática es el resultado de una infancia descolocada“. Recuerda que la relación que establezcas con tu hijo desde el principio va a marcar vuestra dinámica familiar, por lo que si hay una buena base todo resultará mucho más sencillo.

Se trata de un trabajo sutil y lento, pero sus efectos son muy beneficiosos. Procura crear un vínculo sano con tu hijo. No entres en el juego de las malas respuestas, de la humillación, del chantaje, de la amenaza, de la violencia verbal (ni hablar de la física, sea del grado que sea) ni, por supuesto, del sarcasmo.

Piensa que debes tratar a los demás como a ti te gustaría que te tratasen, en la educación se suele recibir lo que se da. Confianza, respeto y comunicación han de ser los pilares fundamentales y deben estar presentes en ambas direcciones. ¿Pretendes que tu hijo te cuente qué tal le ha ido en clase hoy y tú te muestras siempre hermético, le exiges respeto mientras le tratas de mala manera? y ¿ qué decir de la confianza? La confianza hay que ganársela, por supuesto, pero para ello hay que ofrecer esa posibilidad a nuestros hijos.

5.- En el caso de adolescentes, no pienses que es muy complicado por su actitud de rebeldía, más bien al contrario puedes utilizar la negociación con ellos, a esas edades se les puede y se les deben razonar las normas, y no por ello se pierde autoridad.

6.- Según va creciendo tu hijo, es importante darle mayor autonomía para ayudarle a madurar, si te preguntas cuánta independencia puedes permitirle, la respuesta es: depende de su nivel de responsabilidad.

7.- Procura educar a tu hijo siempre con esta premisa: respeto, pero con firmeza y coherencia.

8.- Prémiale siempre que haga las cosas bien y cumpla con sus responsabilidades, aunque sea su obligación, y no necesariamente con cosas materiales. En nuestra sociedad hay una tendencia a regañar por las malas acciones, sin embargo, premiar lo bueno ha demostrado ser una técnica mucho más efectiva.

9.- Al principio tendrás la sensación de que no se avanza nada y que el esfuerzo que tienes que hacer cada día repitiendo las mismas órdenes no sirve, pero debes recordar que la constancia es imprescindible y que algún día esas órdenes se habrán convertido en hábitos y, por lo tanto tu hijo ya lo habrá interiorizado, de tal manera que acabará formando parte de su rutina.

Esto es muy importante, no sólo porque sea necesario inculcar valores como la responsabilidad a tu hijo, sino porque de adulto te lo agradecerá mucho.

10.- En relación al punto anterior, me gustaría añadir que los padres de hoy en día no lo tienen nada fácil, pues el ambiente social complica bastante las cosas. No quiero decir con esto que para las anteriores generaciones de padres fuera sencillo educar a sus vástagos, pero es indudable que determinadas características de nuestro entorno social han cambiado bastante.

Para empezar hace unas décadas prácticamente cualquier adulto ejercía autoridad sobre los menores, perteneciese o no al ámbito cercano al chaval. Hoy en día este punto es bien distinto, casi se han tornado los papeles. 

Por otra parte, la sociedad ensalza una serie de valores, tales como el hedonismo, el individualismo, la juventud, la inmediatez, la recompensa fácil, el consumismo, etc… que son antagónicos a los que los progenitores intentan inculcar en sus hijos. Ante semejante panorama, hay que ser casi un superhéroe…

Si aún así, vuestro trabajo os parece insignificante, os recuerdo las palabras de Pitágoras:

“Educad a los niños y no habrá que castigar a los hombres.“

Espero que te hayan resultado útiles estas indicaciones. Animo, y verás que el esfuerzo merece la pena.